“-Cállate.
A esta mujer la asesinaron, pese a que al contrario que tú no había hecho nada. A lo mejor ella también tenía un don, y lo hubiera dado todo por perfeccionar su talento… Si no ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Cuál es nuestro deber Jenny Von Loeben? ¿Romperle el cráneo a alguien, perder el tiempo durante años en una celda o reducir el mundo a cenizas? Todos tenemos un maldito deber, yo no sé cual ha sido el mío… a lo mejor simplemente el de aguantar.
Pero tu deber es tan claro como la luz del día, tu deber es, y disculpa mi expresión: levantar tu culo perezoso de mi sillón y ponerte en marcha. Tu deber empieza dentro de dos horas en la Ópera Nacional. Ése, Jenny, es tu deber.”Escena de la película "Cuatro minutos" (Chris Kraus, 2006)