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miércoles, 1 de agosto de 2012

Frase del libro "Mis revoluciones" de Hari Kunzru

Página 63>

<< “-Ah sí. El cambio”


-Nadie más lo va a hacer, si no lo hacemos nosotros. Nadie más va a construir la revolución. Creo que se lo debemos al futuro.
-Pero ¿qué tipo de futuro va a ser ése? ¿Cómo va a ser exactamente? Ésa es la cuestión.
-Libre –Respondí sintiéndome incómodo de repente.
-Sí, lo sé. Pero ¿qué aspecto tendrá?
-¿Qué quieres decir?
-Dibújalo en tu mente. ¿En qué es diferente? ¿Cómo funciona? ¿Cómo se hacen las cosas? ¿Qué es lo que ves?


Me veía a mi mismo bajando por la calle y sonriendo. Veía un día soleado. Todo lo que veía parecía un anuncio.
-A la gente- mentí-. Gente unida.


Yo estaba enfadado conmigo mismo. ¿Eso era todo lo que podía imaginar? Ni siquiera.


-¿Y tú, qué piensas que hay en el futuro?- pregunté- ¿Qué es lo que ves?
-Acción. Eso es en lo que está todo el mundo ahora. El que quiere peces tiene que mojarse >>


Fragmento del libro "Mis revoluciones" de Hari Kunzru.

martes, 15 de mayo de 2012

Frase del libro "Mis Revoluciones" de Hari Kunzru


Página 108>


"Pasaba horas y horas repasando mis recuerdos. Pensaba en las ocasiones en las que me había sentido feliz e infeliz, aquellas en las que había estado más cerca de sentir que había un futuro. Cuanto más pensaba más claro se me aparecía el paisaje moral. Daba la impresión de que había dos mundos. Uno de ellos era básico y sensual, un lugar a escala humana lleno de pequeñas tareas y placeres, en el que se construía cosas, se comía bien y te podías tumbar al sol y hacer el amo. En ese mundo, las relaciones humanas eran muy simples. El deseo de dominar, de poseer y de controlar no existía. El otro mundo, el mundo de la Ley y la Guerra y las Instituciones, era un lugar extraño y abstracto. En ese mundo paralelo yo era una persona violenta y tenía que recibir castigo porque la violencia era monopolio del Estado. Al parecer yo había autorizado al gobierno británico para distribuir violencia de mi parte, y eso hacía él, a través de sus numerosos brazos oficiales: el ejército, la policía, los guardas de Pentonville. El problema era que yo no recordaba haberles dado nunca mi consentimiento. ¿Qué papel había firmado? ¿Dónde había dicho que deseaba regular mis costumbres, controlar mi comportamiento sexual y esforzarme por mejorar una serie de variopintos juegos abstractos cuyas reglas estaban establecidas desde antes de que naciera? El Estado alegaba que era una expresión de la voluntad democrática dl pueblo. Pero ¿y si no lo era? ¿Y si el Estado no era más que un parásito, un vampiro que se alimentaba de nuestra vida común y de mi propia vida en concreto?"



Fragmento del libro "Mis Revoluciones" (Hari Kunzru)

domingo, 13 de mayo de 2012

Frase del libro "Mis revoluciones" de Hari Kunzru

"Mi cuerpo era un solo nervio que vibraba con cada pequeño movimiento lleno de ansia, con cada cambio de posición. Su boca en mi oreja. Sus manos explorando mi cuerpo.


A lo largo de mi vida he pasado extensos periodos sin sexo y sin ningún otro tipo de contacto físico. Es algo que produce un hambre sucia y profunda; es posible despistarla, olvidarla o no darse cuenta de cómo te ha vaciado y ha hecho del mundo algo tan fino como el papel. Tú mismo te vuelves insustancial, un fantasma ávido.""


Fragmento del libro "Mis revoluciones" (Hari Kunzru)