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domingo, 30 de marzo de 2014

Fragmento del libro "Memoria de mis putas tristes" de Gabriel García Márquez,



Eloy Morales

“Siempre había entendido que morirse de amor no era más que una licencia poética. Aquella tarde, de regreso a casa otra vez sin el gato y sin ella, comprobé que no sólo era posible morirse, sino que yo mismo, viejo y sin nadie, estaba muriéndome de amor. Pero también me di cuenta de que era válida la verdad contraria: no habría cambiado por nada del mundo las delicias de mi pesadumbre.”






Extracto del libro "Memoria de mis putas tristes" de Gabriel García Márquez.

Fragmento del libro "Política de hechos consumados" de Nacho Vegas.



Istvan Sandorfi
"Para una persona con una esmerada  conciencia de sí misma, el insomnio es, oh paradoja, la mayor de las pesadillas.
Pero hay algo que hace preferible las pesadillas al insomnio, como hay algo que hace preferible el sueño a la vigilia.
De aquellas sólo somos conscientes cuando salimos de ellas, cuando despertamos: sensación de alivio.
La vida, sin embargo, no admite alivio de sí misma, a no ser que optemos por utilizar drogas bien fuertes.
No me digan que su vida es una pesadilla porque les acusaré de ligereza.
La vida es más un vastísimo y doloroso insomnio."


Extracto del relato "Seres hipotéticos y seres poco  memorables" del libro "Política de hechos consumados" (Nacho Vegas).

viernes, 28 de marzo de 2014

Frase de la película "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996)



"Diane tenía razón. El mundo está cambiando, la música está cambiando, las drogas están cambiando, hasta los tíos y tías están cambiando. Dentro de unos años no habrá ni tios ni tías, sólo gilipollas."



Frase de la película Trainspotting (Danny Boyle, 1996)

Fragmento del libro "Las horas" de Michael Cunningham.


"—No sabría ir de compras sin ayuda. Puedo enfrentarme a un poli con gas lacrimógeno, 
pero que no se me acerque una dependienta. 


Valeriu Buev

Clarissa se percata, con un sobresalto, de que Mary está haciendo un esfuerzo. A su 
manera, está intentando gustar. 

—Oh, no pueden ser tan espantosas —dice. 

Son las tiendas, es todo el rollo, toda esa mierda en todas partes, disculpa, esas 
mercancías, todos esos artículos, y anuncios que te gritan desde todos los lados compra, 
compra, compra, compra, y cuando se me acerca alguna de pelo largo y con churretes de 
maquillaje y me dice «¿Puedo ayudarla?», a duras penas consigo no gritarle: «Perra, ni siquiera puedes ayudarte a ti misma»".




Extracto del libro "Las horas" de Michael Cunningham.

jueves, 27 de marzo de 2014

Fragmento del libro "Corazón tan blanco" de Javier Marías.


"¿Y si no hubiera acudido a esa fiesta? ¿Y si no hubiera respondido al teléfono un martes? ¿Y si no hubiera aceptado el trabajo aquel lunes?". Nos lo preguntamos ingenuamente, creyendo por un instante (pero sólo un instante) que en ese caso no habríamos conocido a Luisa y no estaríamos al borde de una situación irremediable y lógica, que justamente por serlo ya no podemos saber si queremos o nos aterra, no podemos saber si queremos lo que nos pareció que queríamos hasta hoy mismo. Pero siempre conocernos a Luisa, es ingenuo preguntarse nada porque todo es así, nacer depende de un movimiento azaroso, una frase pronunciada, por un desconocido en el otro extremo del mundo, un interpretado gesto, una mano en el hombro y un susurro que pudo no ser susurrado. Cada paso dado y cada palabra dicha por cualquier persona en cualquier circunstancia (en la vacilación o
Zuhal Baysar
el convencimiento, en la sinceridad o el engaño) tienen repercusiones inimaginables que afectan a quien no nos conoce ni lo pretende, a quien no ha nacido o ignora que podrá padecernos, y se convierten literalmente en asunto de vida o muerte, tantas vidas y muertes tienen su enigmático origen en lo que nadie advierte ni nadie recuerda, en la cerveza que decidimos tomarnos tras haber dudado si nos daba tiempo, en el buen humor que nos hizo mostrarnos simpáticos con quien acababan de presentarnos sin saber que venía de gritar o de hacer daño a alguien, en la tarta que nos detuvimos a comprar camino de un almuerzo en casa de nuestros padres y por fin no compramos, en el afán de escuchar una voz aunque no nos importara mucho lo que dijera, en la aventurada llamada que hicimos por tanto, en nuestro deseo de permanecer en casa que no cumplimos. Salir, y hablar, y hacer, moverse, mirar y oír y ser percibidos nos pone en constante riesgo, ni siquiera encerrarse y callar y quedarse quieto nos salva de sus consecuencias, de las situaciones lógicas e irremediables, de lo que es hoy inminente y era tan inesperado hace ya casi un año, o hace cuatro, o diez, o cien, o incluso ayer mismo".



Extracto del libro "Corazón tan blanco" de Javier Marías.

Fragmento del libro "Trópico de Cáncer" de Henry Miller


"No podía permitirme pensar en ella largo rato; si lo hubiera hecho, me habría arrojado desde el puente. Es extraño. Había llegado a reconciliarme tanto con aquella vida sin ella, y, sin embargo, si pensaba en ella sólo por un minuto, era suficiente para traspasar el hueso y la médula de mi contento y arrojarme de nuevo al canal agonizante de mi lastimoso pasado. Durante siete años anduve día y noche con una sola obsesión: ella. Si hubiera un cristiano tan fiel para con Dios como yo fui para con ella, hoy todos seríamos Jesucristos. Día y noche pensaba en ella, incluso cuando la engañaba. Y ahora a veces, en medio de los acontecimientos, a veces, cuando me siento absolutamente libre de todo eso, de repente, al doblar una esquina quizá, aparece una plazuela, unos cuantos árboles y un banco, un lugar desierto donde nos paramos a discutir, donde nos trastornamos mutuamente con amargas escenas de celos. Siempre un lugar desierto, como la Place de l'Estrapade, por ejemplo, o esas calles sucias y sórdidas por los alrededores de la Mezquita o a lo largo de
Melina Lamberto
esa tumba abierta de una Avenue de Breteuil que a las diez de la noche está tan silenciosa, tan muerta, que te hace pensar en el asesinato o en el suicidio, en cualquier cosa que pudiera crear un vestigio de drama humano. Cuando comprendo que se ha ido, que quizá se haya ido para siempre, un gran vacío se abre y siento que voy cayendo, cayendo, cayendo en un espacio profundo y negro. Y eso es peor que las lágrimas, más profundo que el remordimiento o el dolor o la pena; es el abismo a que fue arrojado Satán. No hay modo de volver a trepar, ni un rayo de luz ni el sonido de una voz humana ni el humano contacto de una mano. Cuántos miles de veces, al caminar por las calles de noche, me he preguntado si llegaría de nuevo el día en que ella estaría a mi lado: todas las miradas anhelantes que dediqué a los edificios y estatuas, los había mirado tan ansiosa, tan desesperadamente, que ahora mis pensamientos deben de haberse convertido en parte integrante de los propios edificios y estatuas, éstos deben de estar saturados con mi angustia. Tampoco podía por menos de pensar en que, cuando habíamos caminado uno al lado del otro por aquellas calles sórdidas y sucias tan saturadas ahora con mi sueño y mi anhelo, ella no había observado nada, no había sentido nada: eran como cualesquiera otras calles para ella, un poco más sórdidas tal vez, y nada más. No recordaría que en cierta esquina yo me había detenido para recoger su horquilla ni que, cuando me agaché para atarle los cordones, se me quedó grabado el lugar en que había descansado su pie y que permanecería allí para siempre, incluso después de que se hayan demolido las catedrales y de que haya quedado barrida para siempre jamás toda la civilización latina".


Extracto del libro "Tropico de Cáncer" de Henry Miller.

viernes, 21 de marzo de 2014

Fragmento del libro "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.

"El remordimiento, y en ello coinciden todos
Teresa Elliot
los moralistas, es un resentimiento sumamente indeseable. Si has obrado mal, arrepiéntete, enmienda tus yerros en lo posible y esfuérzate por comportarte mejor la próxima vez. Pero en ningún caso debes llevar a cabo una morosa meditación sobre tus faltas. Revolcarse en el fango no es la mejor manera de limpiarse".



Extracto del libro "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.

Fragmento del libro "Tokio Blues" de Haruki Murakami.


Hugo Lugo

"Midori me parece una chica fantástica. Leyendo tu carta, he comprendido por qué te sientes atraído por ella. También puedo entender que al mismo tiempo te sientas atraído por Naoko. Esto no es ningún pecado. Cosas así pasan todos los días en este mundo. Es igual que ir en bote por un lago en un día soleado y decir que el cielo es hermoso y que el lago es bello. Deja de atormentarte por esto. Las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así. Parece que está aleccionándote, pero ya es hora de que aprendas a vivir de este modo. Constantemente intentas que la vida se adecúe a tu modo de hacer las cosas. Si no quieres acabar en un manicomio, abre tu corazón y abandónate al curso natural de la vida. Incluso una mujer débil e imperfecta como yo piensa lo maravilloso que es vivir. Intenta ser feliz. ¡Adelante!"


Extracto del libro "Tokio Blues" de Haruki Murakami.

jueves, 20 de marzo de 2014

Frase del libro "Lolita" de Vladimir Nabokov.


Jennifer Mazza

"Para mí, una obra de ficción sólo existe en la medida en que me proporciona lo que llamaré lisa y llanamente placer estético, es decir, la sensación de que es algo, en algún lugar, relacionado con otros estados de ser en que el arte (curiosidad, ternura, bondad, éxtasis) es la norma".

Extracto del libro "Lolita" de Vladimir Nabokov.

domingo, 16 de marzo de 2014

Fragmento del libro "El extranjero" de Albert Camus


"En suma, pasé las noches esperando el alba. Nunca me ha gustado ser sorprendido. Cuando me sucede algo, prefiero estar prevenido. Concluí, pues, por no dormir sino un poco de día y durante todo
David Palumbo
el transcurso de las noches esperé pacientemente que la luz naciera sobre el vidrio del cielo. Lo más difícil era la hora incierta en la que, como yo sabía, acostumbraban operar. Después de medianoche, esperaba y acechaba. Mis oídos nunca habían percibido tantos ruidos, ni distinguido sonidos tan tenues. Puedo decir, por otra parte, que en cierto modo tuve suerte durante este período pues jamás oí paso alguno. Mamá decía a menudo que nunca se es completamente desgraciado. Yo le daba razón en la cárcel, cuando el cielo se coloreaba y un nuevo día deslizábase en la celda. Porque también hubiera podido oír pasos y mi corazón habría podido estallar. Aun si el menor roce me arrojaba contra la puerta; aun así, con el oído pegado a la madera, esperaba desesperadamente hasta oír mi propia respiración, espantado de encontrarla ronca y tan parecida al estertor de un perro, al fin de cuentas el corazón no estallaba y había ganado otra vez veinticuatro horas".


Extracto del libro "El extranjero" de Albert Camus.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Frase de la película "El caballero Oscuro".


"Soy como un perro que corre detrás de los coches. No sabría que hacer si se detuviesen".



Frase de la película "El caballero Oscuro" (Christopher Nolan, 2008).

Fragmento del libro "El lobo estepario" de Hermann Hesse.



Jonas Burgert
"Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa".


Extracto del libro "El lobo estepario" de Hermann Hesse.

Fragmento del libro "Demian" de Hermann Hesse.



Nguyen Dinh Dang
"-Siempre es difícil nacer. El pájaro tiene que pensar para salir del cascarón, ya lo sabe usted. Pero vuelva usted ahora la vista atrás y pregúntese si, en realidad, fue tan penoso el camino. ¿Sólo penoso? ¿No fue también, quizás, bello? ¿Sabría usted acaso de otro más bello y más fácil? 

- Fue penoso. Fue penoso hasta que vino el sueño. 

- Sí; tiene uno que encontrar su sueño y entonces el camino se hace fácil Pero no hay sueño alguno perdurable. Se sustituyen unos a otros y no debemos esforzarnos en retener ninguno".




Extracto del libro "Demian" de Hermann Hesse.

martes, 4 de marzo de 2014

Frase de la película "Martín (Hache)"


"- ¿Te gustan más los hombres que las mujeres? 

- ¿En general dices? No, de que sexo sea en realidad me da igual, es lo que menos me importa, me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar, es igual que con las drogas. 
A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen: me encantan, pero no me seducen. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer, conocer, poseer, dominar, admirar…

La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes, hay que follarse a las mentes".




Escena de la película "Martín (Hache)" (Adolfo Aristarain, 1997)


domingo, 2 de marzo de 2014

Fragmento del libro "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera.



"Jamás se ha planteado los interrogantes que torturan a las parejas humanas: ¿me ama?, ¿ha
Oleg Tchoubakov
amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia".




Extracto del libro "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera.