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martes, 27 de marzo de 2018

Fragmentos del libro "La bicicleta estática" de Sergi Pàmies

"Cuando consigue que el boquete sea lo bastante grande para salir de sí mismo, echa a correr, como si huyera de un incendio, sin preocuparse de la mochila, las cuerdas, el machete, el piolet y las preguntas sin respuesta que deja atrás".

Del relato "Supervivencia".



"Como le han extirpado la nostalgia, no le pesa la inercia hacia unos recuerdos alterados por el poder transformador de la memoria. Como no tiene esperanza, no invierte ninguna energía en proyectarse hacia un futuro improbable. Liberado de la dulzura física y anímica que tanto le torturaba -había llegado a combatirla con cucharadas de mostaza-, saborea su saliva, felizmente insípida"

Del relato "Ataraxia".





"Ella me dejó. Lo viví como con la miopía de quien,por falta de práctica, confunde la excepción con la regla (...) -intentando algo aparentemente tan imposible como que el amor correspondido y el no correspondido vivan una historia perdurable"

"Los síntomas, entonces, resultan incuestionables: el amor les estalla en la mirada, aunque lo desprecian con la madurez de quien ha decidido no tropezar dos veces en la misma piedra"

"Sabes que nadie le quiere hacer daño a nadie, pero que las decisiones que tomamos, sobretodo en un ámbito tan arbitrario como el sentimental, dejan muertos, inválidos y heridos tras de sí".

Del relato "Tres maneras de no decir te quiero".




"En el momento de abrir la puerta, me sentí como si regresara de un largo viaje. Un viaje que me había confirmado que la imaginación puede ser tramposa y fascinante y que, afortunadamente, lo libros no son como los trenes, y los puedes perder para recuperarlos (o no) más adelante, y que, por lo menos en el planeta en el que yo vivo, lo esencial es perfectamente visible. ¿Qué es lo esencial? La manera como las mujeres fingen no darse cuenta de que las están mirando, el color de los taxis, la obstinación del joven que ensaya escalas en su contrabajo, la credibilidad que tienen los mayores cuando les cuentan mentiras a los niños y las botellas, que, cuando se echan al contenedor, ya no están ni medio vacías ni medio llenas".

Del relato "Papiroflexia"




"Cuanto más triste es la historia, más crédito tiene el bebedor".

Del relato "El mapa de la curiosidad"





"Los afectos que no se eligen nunca decepcionan tanto como los que se buscan".

Del relato "Acostarse temprano".




"Cuando la responsabilidad es lo único que justifica tu existencia, me repetía, tan peligro es asumirla como eludirla".

Del relato "La isla".





Frases del libro "La bicicleta estática" de Sergi Pàmies.

Fragmento del libro "El Loro de Flaubert" de Julian Barnes



"¿Qué es lo que hace que sintamos deseos de conocer lo peor? ¿Quizá nos cansamos de querer enterarnos sólo de lo mejor? ¿la curiosidad es siempre un obstáculo que se opone a los propios intereses? O bien, más simplemente, ¿no sera que nuestro deseo de conocer lo peor es la perversión favorita del amor?
Para algunos, esta curiosidad actúa como una fantasía funesta. (...) He conocido parejas que se enorgullecían de la vergonzosa conducta del otro: cada uno de ellos seguía la pista de la locura del otro, de la vanidad del toro, de la debilidad del otro. ¿Qué era en realidad lo que buscaban? Alguna cosa, sin duda, que estaba más allá de lo que buscaban aparentemente. ¿Quizás una confirmación definitiva de que la humanidad misma está inevitablemente corrompida, de que la vida es ciertamente una chillona pesadilla soñada por un imbécil?"


Frase del libro El loro de Flaubert de Julián Barnes.

Fragmento de "El loro de Flaubert" de Julian Barnes

Joe Bradley
¿Es una aberración, o resulta normal? Los libros dicen: ella hizo esto porque. La vida dice: ella hizo esto. En los libros las cosas quedan explicadas; en la vida, no. No me extraña que la gente prefiera los libros. Los libros le dan sentido a la vida. El único problema radica en que las vidas a las que dan sentido son las de otros, jamás la del lector.

Frase del libro "El loro de Flaubert" de Julian Barnes.


martes, 13 de marzo de 2018

Fragmento del libro "Fausto" de Goethe

"Fausto.-¡Dichoso el que espera aún sobrenadar en este océano de errores! Siempre se necesita aquello que uno ignora, y nunca podemos hacer uso de lo que sabemos. Pero, ¿Por qué turbar con tristes recuerdos la grata dicha de esta hora? (...) Sueño sublime, que va desvaneciéndose por no tener el cuerpo alas que puedan seguir el vuelo rápido del espíritu. Y sin embargo, nadie hay que en alas de su sentimiento no se eleve hasta las nubes cada vez que oye el canto matutino de la alondra en el azul de los cielos, cada vez que allende los picachos cubiertos de pinos ve levantarse el águila, y cada vez que sobre las llanuras o los mares ve a la grulla dirigirse hacia su patria.

Wagner.-También yo tengo algunas veces ideas fantásticas, si bien no me he visto nunca animado de semejante deseo. Como no nos faltan bosque y praderas, no pienso envidiar a las aves sus alas; para mí los goces del espíritu consisten en un libro, en una hoja, en una página; solo los libros pueden hacernos soportable y dichosa una larga noche de invierno y hacernos llevar una dichosa vida que reanime todos nuestros miembros. ¡Ah!, ¡y cuando puede uno desenvolver un digno pergamino siente en su corazón todas las inefables dichas del cielo!

Fausto.-Tú no tienes más que un deseo: ¡quiera Dios que no sientas nunca otro! Hay en mí dos almas, y la una tiende siempre a separarse de la otra; la una, apasionada y viva, está apegada al mundo por medio de los órganos del cuerpo; la otra, por el contrario, pugna siempre para disipar las tinieblas que la cerca y abrirse camino para la mansión eterna".

Fausto - Goethe.

Imagen: Nadja Jovanovic

Fragmento del libro Cándido de Voltaire.

"-Vamos, el mal ya está hecho, y aquí no hay otro partido que tomar, que el de morir matando: sin duda vendrá gente a este sitio de un instante a otro; pero venderemos bien caras las vidas.
(...)
-Ahora se trata de correr, señor mío -le dijo- y no de morir ni de matar".
Bo Barlett



Fragmento del libro "Cándido" de Voltaire.

Fragmento del libro "Fausto" de Goethe


Michael Reedy
                   "Wagner.-Con todo, es innegable que el desembarazo da gran importancia al orador, y estoy muy lejos de tener semejante cualidad.

                    Fausto.-Aspirad tan sólo a un éxito modesto, sin imitar nunca a los locos que, incesantes, agitan sus cascabeles; puesto que no se necesita tanto artificio para manifestar la razón y el buen sentido; además, si es importante lo que habéis de decir, no necesitáis ir a caza de palabras. Los brillantes discursos para decir cosas frívolas acerca de la humanidad son estériles como el nebuloso viento de otoño que gime entre las hojas secas.

                  Wagner-.¡Ay, Dios mío! El arte es largo y nuestra vida corta. De mi sé decir que, en medio de mis lucubraciones críticas, siento con frecuencia turbárseme la cabeza y el corazón. ¡Qué dificultades para alcanzar los medios que han de conducirnos al conocimiento de las causas! Y eso que un pobre diablo puede muy bien morirse antes de haber andado la mitad del camino".


Fragmento del libro "Fausto" de Goethe.

Fragmento del libro "Fausto" de Goethe

Romina Carrara
"Pues bien, emplead todas esas bellas facultades y proceded en vuestros trabajos poéticos como se procede en una aventura amorosa. Se acerca uno por casualidad, se entusiasma, permanece en su puesto y cae al fin rendido; la dicha aumenta y el ataque empieza: se siente arrobado, llega el dolor en pos de su arrobamiento y su dicha; y he aquí, sin notarlo, toda una novela. Dadme un drama de esta clase; tomad por modelo toda la vida humana, la vida que lleva cada cual, aunque pocos la conozcan, y estad seguro de que no carecerá de interés vuestra obra. Con un gran lujo de imágenes variadas, poca claridad, muchas faltas y una imperceptible chispa de verdad, se logrará componer la obra más excelente que nunca haya seducido y edificado a un auditorio. Toda la flor de la juventud acudirá entonces a la representación de vuestra pieza, atenta a cada revelación; no habrá sentimiento delicado que no encuentre en vuestra obra ideas melancólicas, siendo la emoción general por ver en ella todos los espectadores representados los sentimientos de que están poseídos. Ya sabéis que hay hombres, dispuestos a la risa y otros al llanto, así que todos honran los esfuerzos del poeta; cada cual sonríe a su propia ilusión. Para el hombre que conoce al mundo, nada hay bueno; pero se puede contra siempre con el reconocimiento del neófito":

Fragmento del libro Fausto de Goethe.