“-Me ha dicho usted que le gusta la música porque no es moral. De acuerdo.
¡Entonces, no tiene usted que empeñarse en ser moralista! No debe compararse con losdemás; y si la naturaleza le ha creado como murciélago, no pretenda ser un avestruz. A veces se considera raro, se acusa de andar por otros caminos que la mayoría. Eso tiene que olvidarlo. Mire al fuego, observe las nubes; y cuando surjan los presagios y comiencen a hablar las voces de su alma, entréguese usted a ellas sin preguntarse primero si le parece bien o le gusta al señor profesor, al señor padre o a no sé qué buen Dios. Así uno se estropea, desciende a la acera y se convierte en fósil.”
Fragmento del libro Demian de Hermann Hesse.

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